La torre de Citicorp, diseñada con el sistema de abrazaderas diagonales (diagonal-bracing) de LeMessurier, se terminó de construir en 1977. La innovación de LeMessurier fué significativa en términos de peso; el edificio era mucho más liviano de lo normal en relación a su tamaño. Esto, sin embargo, significaba que tendería a balancearse con el viento, razón por la cual se instaló una mole de protección (tuned-mass damper) en la parte superior del edificio. La inercia de este bloque de concreto de 400 toneladas, que flotaba en una estructura de aceite presurizado (pressurized oil bearings), ayudaba a disminuir el esperado vaivén de la torre. La torre de Citicorp fué la primera estructura que necesitó de asistencia mecánica para contrarrestar el balanceo producido por el viento.
En Mayo de 1978, llamado como asistente estructural para un nuevo edificio en Pittsburgh, LeMessurier consideró nuevamente la posibilidad de usar un sistema de abrazaderas diagonales como parte del diseño. De la misma manera que en la torre de Citicorp, las abrazaderas iban a ser unidas con soldadura de penetración completa (full-penetration welds). El proceso de soldadura, aunque efectivo en la creación de uniones fuertes, resultaba largo y costoso. Uno de los posibles contratistas para el edificio de Pittsburgh señaló este hecho a LeMessurier quien inmediatamente quiso contrarrestar los temores del contratista, refiriéndose al éxito de la torre de Citicorp.

LeMessurier ignoraba, sin embargo, que durante la construcción de la torre de Citicorp los contratistas habían decidido cambiar a uniones atornilladas, debido al alto costo de la soldadura (Ver arriba una foto de la torre de Citicorp en construcción). Aunque las uniones atornilladas eran más débiles que las soldadas, los contratistas de Nueva York habían acordado que las segundas eran más fuertes de lo que realmente se necesitaba; las primeras por su parte, serían suficientemente efectivas.
Cuando LeMessurier informó al contratista de Pittsburgh, quien estaba preocupado por los costos de la soldadura, acerca del éxito de Citicorp, dicho contratista se enteró del uso de tornillos y no soldadura en dicho proyecto. LeMessurier en todo caso no consideró que este cambio representara peligro y le pareció que la sustitución era razonable en términos de ingeniería; en su opinión no había razón, para que él, quien era sólo un consultor, hubiera sido informado acerca del cambio. Sin embargo durante el mes siguiente esta posición cambió cuando LeMessurier encontró más datos que indicaban que el cambio de soldadura a atornillado representaba un peligro que podría traer consecuencias fatales.