Las reparaciones en el edificio de Citicorp se iniciaron de inmediato. El plan de acción consistía en quitar el recubrimiento de pisos y paredes en todas las uniones atornilladas, construir una pequeña casa enchapada en madera alrededor de ellas para hacer menos evidente el hecho de que había problemas con la estructura del edificio, y poner todas las soldaduras en las noches cuando no hubiera nadie en el edificio para no causar ningún inconveniente.
El trabajo se realizó a un ritmo acelerado. Las partes interiores alrededor de las uniones atornilladas fueron descubiertas en la noche y rearmadas en la mañana. Mientras LeMessurier se encargaba de cálculos relativos al proceso de reparación, Les Robertson realizaba cálculos para decidir cómo reparar las uniones y, sospechando que pudiera haber otras partes vulnerables en el edificio, investigaba los pisos, columnas y abrazaderas en busca de partes débiles.
Los trabajos de reparación estaban en pleno desarrollo cuando el primero de Septiembre se detectó un huracán moviéndose hacia Nueva York, lo cual causó gran alarma. Las reparaciones parciales--junto con la mole de protección (mass damper)--habían ciertamente mejorado la resistencia del edificio pero nadie estaba interesado en que esto fuera puesto a prueba. La noticia de que el huracán se dirigía el océano causó gran alivio.
Dos semanas después, los trabajos estaban tan adelantados, que sin tormentas a la vista, los elaborados planes de evacuación podían ser descartados. Los trabajos se terminaron al mes siguiente. Aún si la mole de protección fallara, una tormenta inesperada (a 700-year storm) no constituiría una amenaza para Citicorp.
El problema de ingeniería se había resuelto; hoy en día el edificio reparado excede aún las expectativas de seguridad originalmente planeadas.